Monday, October 25, 2010

almohada o zapatilla?

Me encantaría descubrir cómo hace uno para dormir y borrar... para que en la almohada se deshagan los pensamientos que te llevan a acostarte más temprano. Para que con el sonar de la alarma, el día sea realmente siempre uno nuevo, y no cuestión del azar, de lotería, como quién abre el ojo más temprano de lo normal para aguaitar y ver si ya pasaste una página... y al ver que ese mismo texto sigue ahí, uno quiere volver a cerrar los ojos, y volver a despertar, y volverlos a cerrar, y volver a despertar hasta que ya no estés pensando en lo mismo. Lamentablemente, las cosas no suceden así. Olvidar y dejar ir, es una decisión. Es como escoger los zapatos con los que vas a caminar a lo largo del día. Yo creo que hoy me pongo mis zapatillas rosadas, esas con las qu ellevo caminando años y que detrás de su suciedad hay lucha, y de su color ya no tan fosforescente, ilusión y optimismo. Al final de todo, es lunes. Es raro, pero generalmente hoy es mi día favorito. Digamos que me encantan los comienzos de las canciones. Arriba ese ánimo!

Saturday, October 16, 2010

mi palabra del mes

a-cep-ta-ción.
recién empiezo a comprender su valor para todo, para todos, para uno mismo. dejar que las cosas te sorprendan por lo que son, valorar lo que te da la vida, lo que te dan las personas, liberarte de las expectativas, de las suposiciones, de lo que te gustaría ser y te gustaría que otros sean o hagan.
aceptarte. tal y como eres. frase cliché pero realmente no la aprendemos. sin darnos cuenta, volvemos a despegar los pies del piso y vivir en un mundo de fantasías en donde nos regimos por lo que imaginamos. así, nosotros construimos nuestros sueños y nuestras desilusiones, y en el interín, se nos pasa la vida por las manos. he empezado a hacerme más conciente de eso para formar un hábito que realmente no aprendí bien, o tal vez, nunca me enseñaron. es como aprender a montar bicicleta. es aprender a ver todo con otros ojos, y estar dispuesto a cambiar el chip cada vez que tu mente empieza a confabular. es bonito soñar, siempre y cuando estemos conciente que estamos soñando, y que cualquier desilusión, no es más que un resultado de nuestra propia imaginación que construyó una realidad propia en un principio.

aceptarte a ti mismo.
aceptar tus errores, tu pasado y el hecho de que no tienes control alguno sobre el futuro.
aceptar a esa persona que constantemente te desilusiona por no ser como quieres que sea.
aceptar cómo te ves hoy día en el espejo.
aceptar tu ciudad.
aceptar tu familia.
aceptar tus pies, tus orejas y tus arrugas.
aceptar que la gente que te hace daño no siempre lo hace con intención.
aceptar que a veces has hecho daño.
aceptar que el día no es tan bueno.
aceptar que hoy tienes que trabajar.
aceptar que mañana quieres no hacer nada.
aceptar que los otros sean más flojos o más trabajadores que tú.
aceptar que nadie es o piensa como tu. que eres realmente único.
aceptar que te queda mucho por aprender.
aceptar que hay cosas que no haces bien.
aceptar la manera en la que bailas.
aceptar que te encanta comer.
aceptar que eres tímido. o extrovertido.
aceptar tus éxitos tanto como tus derrotas.
aceptar a tus hermanos.
aceptar a tus amigos. y tambien a los no tan amigos.
aceptar que hoy es un día impredescible.
aceptar que las cosas nunca se dan como las imaginas.
aceptar que eres maravilloso. que tienes fuerza.
aceptar que los demás lo son también.
aceptar las imperfecciones de la vida.
aceptar la vida.
aceptar la muerte.
aceptar lo que te ponen en el plato hoy.
aceptar que tienes la plata que tienes.
aceptar que si quieres puedes ser libre.
aceptar qué es lo que te esclaviza.
aceptar la hora, el dia, el año y tu edad.
aceptar que no siempre te querrán como quieres, que el amor no es recíproco.
aceptar que hay gente que te quieres por lo que eres.
aceptarte.
aceptar que nunca podrás decir todo lo que quieres.
aceptar que nunca lo entenderás todo.
aceptar no es ser mediocre.
es aprender a conocerte.
el amor es la base para el cambio. no se puede querer lo que no se conoce, y no se puede evolucionar si se tienen los pies 10 cm sobre el suelo.

aceptación.
podría significar un descubrimiento tan esencial como el fuego.

Thursday, October 7, 2010

marionetas


Haber dado el paso hacia atrás, para poder ver mis pensamientos desde afuera, desde bastidores, fue un gran paso. Cuando te das cuenta que tú no eres tus pensamientos, y sabes diferenciarlos de lo que realmente eres por dentro, empiezas a comprender un poco más, juzgar un poco menos y crees que puedes cambiar todo lo que quieres cambiar. A pesar de eso, el paso entre ver, y controlar es grande, o son pasitos, de atrás para adelante, como esos juegos de chiquitos con una soga en el piso en donde saltas mar-tierra-tierra-mar. Así ando. Es como si los pensamientos fueran una marioneta que perdimos la habilidad de controlar. Una marioneta que cuando no nos damos cuenta, nos convierte en marionetas de reacciones automáticas que nada tienen que ver con lo que somos por dentro. Por eso hay que andar con los ojos abiertos, y siempre con un buen sentido del humor... sino la cagada. El show no debería poner aburrido. Siempre son mejores los finales inesperados. Y las marionetas... será cuestión de ir afinando los dedos de las manos y auto enseñarnos a actuar de manera diferente, de pensar menos, sentir más, y no morir en el intento. siempre pa delante... que la vida es muuuuuuuuuuuy grande para hacerla pequeña.

pd. los jueves con aire de viernes, está especialmente permitido ser incoherente :)
bonita frase la que me dijo una amiga...


El mundo verdadero, al final, se ha convertido en fábula.

-nietzsche


hora de salir a caminar por las páginas de la fábula por un rato... como quien estudia para un examen final de fantasías y maneja por un planeta de locos. se han dado cuenta de lo incoherente que ya es el mundo en el que vivimos?

Wednesday, October 6, 2010

el tiempo del tiempo

me provoca especular un poco sobre el tiempo, como quien pierde su tiempo, quien lo agota pensandolo, imaginandolo, adivinandolo. ayer alguien me dijo que el tiempo es un recurso natural no renovable. efectivamente, SE NOS VA! el tiempo pasa, hay un tic tac por cada vez que pestaneamos, por cada tecla que tipeamos, y cuando paramos, el tiempo sigue. cuando tomamos un riesgo, el tiempo sigue. cuando dejamos de tomarlo el tiempo sigue. y sigue, y sigue, y sigue a su propio tiempo, sin importar cuál es el nuestro. a veces nos ponemos un tiempo para trabajar, un tiempo para enamorarnos, un tiempo para dormir, y otro para comer. me pregunto qué dirá el tiempo sobre nuestra manera de usarlo. si le pusiéramos voz, qué diría cada vez que dormimos hasta tarde? y si no dormimos? qué nos diría si dejamos de decir cosas para mañana, o si nos apresuramos a tomar decisiones equivocadas? qué me dirías, tiempo, sobre lo que digo? te he puesto cara y nombre propio, porque sé que sigues ahí como mi sombra y la sombra de todos. cada paso que damos, lo damos dentro de un marco de tiempo que se mantiene constante. sin embargo, es el contexto que nos permite saborear mejor el paso del tiempo. en la sierra, caminamos más lento, no usamos tanto el carro. el tiempo pasa más lento porque nos movemos por el espacio más lento. en lima, el tiempo vuela, y mientras envejecemos (mejor dicho, maduramos) el tiempo se pasa aún más rápido. ¿por qué? ¿qué hacemos de niños para que el tiempo dure más? ¿a qué cosa le prestamos atención? ¿qué cosas no nos importan tanto? no pretendo responder nada. eso sería agotar el tiempo que me queda para empezar a disfrutalo más y pensarlo menos. capítulo cerrado... por un tiempo.

Saturday, October 2, 2010

balance

llevo caminando más de veinticinco años, y recién descubro que no había aprendido a manejar mis pies sin rueditas auxiliares. en los últimos días, he hecho un esfuerzo conciente por encontrar verdaderos espacios de soledad en donde empiezo a saborear mi compañía y a entender que ser independiente es mucho más que pasar tiempo solo. es tener espacio en la mente para empezar a leer la bulla y los baches de la calle, a escuchar tu respiración, y realmente ver cuál es el mecanismo de tus pasos. siempre he sido caminante, un tanto nómade, me gusta deambular... sin embargo, ahora que busco los recuerdos de esas caminatas me doy cuenta que mcuchas veces dejé de ver a mi alrededor por haber estado viendo adentro mío. el sentimiento de estar bien por ti mismo es realmente increible. ojala el mío no haya venido de turista. esos momentos en los que te sientes sobre tus dos pies, porque son tuyos, y porque son lo único que necesitas para estar bien, es cuando realmente comienzas a valorar a las personas por lo que son, y no por lo tienen para darte.

Wednesday, September 15, 2010

un viaje al más allá

Regresé ayer de San Pedro de Putinapunco, un distrito -es joven, tiene tan sólo cuatro años de formación- localizado en la selva de Puno -sí, Puno tiene selva, tiene verde, también ahí hace calor-. Es imposible describir los años de experiencia vividos en cuatro días. Es impresionante como el tráfico, los celulares y las computadoras nos roban los minutos de vida. En la ciudad, en la vida cotidiana, los días son más cortos, y sin embargo, uno vive menos. Allá, uno presta atención a pocas cosas, pero lo hace con cuidado. Una conversación, una imagen que se queda grabada en la memoria, la sonrisa de un chiquito, el sabor de una mandarina, la polilla de un cuarto, o el sabor de una taza de café compartida con personas del pueblo. Mi viaje fue toda una aventura en busca de un lote para ubicar un proyecto de tesis. Encontré mucho más, y la sensación de haber establecido una complicidad con un lugar bellísimo por dentro y por fuera. Putinapunco es de donde viene el ahora famoso Wilson Sucaticona, el rey de Tunki Café. Un agricultor más de la zona, que por una buena cosecha y por su propio mérito, caminó tres horas desde tu chacra hasta su cooperativa San Jorge, y así, su café llegó a la capital y superó las expectativas de los catadores. Como él, hay muchos esperando su premio en una casa de madera y calamina,, mientras ven sus plantas de café crecer y sus cosechas partir hacia tierras lejanas. Qué ironía que la gente de Sandia no tome café. Aunque al fina, no es eso lo que nos pasa a todos? No dejamos de valorar lo que tenemos al alcance de la mano? Al final, en la ciudad más rica, o en el pueblo más rural, existe una gran ceguera. La mala costumbre de no ver nuestra realidad con ojos nuevos.

En mi viaje tuve suerte. O tal vez, una sombra que caminó adelante mío guiandome. Siempre supe que encontraría algo. Fue así como opté por un proyecto en la selva-sur-urbano, y luego como apunté hacia Puno, y como encontré Sandia en Google, y como dije ¨quiero aprender más sobre el café¨, y como me enteré que de Juliaca se llega a Sandia en bus. y como en Sandia tomé otro bus a San Juan del Oro, y como ahí me topé con una mujer líder Sucaticona, y como ella me encaminó hacia Putinapunco, y como allí encontré una tal Isaura con alas de angel que me hablo de un comedor que ahora está en mis manos desarrollar. Me emociona la idea de proponer un nuevo concepto de comedor popular + centro cívico para gente real, en un terreno real. Le doy gracias a la grabadora que se vino en mi bolsillo por haber grabado las voces que guardo como refugio para no salir de ahí tan rápido. En la ciudad, es fácil olvidar la pureza y la limpieza de los días fuera. La amabilidad de la gente, el cielo azul, los zapatos con tierra y los almuerzos de galletas con atún tienen un encanto. Cuando uno está allá, la mochila se siente liviana, pero las intenciones de hacer algo aumentan, y siempre regresa la pregunta, ¿y si esta vez sí me quedo?

Thursday, September 2, 2010

y de repente

Y de repente pasa:
despiertas con una nueva mirada.
Ya no te acuerdas qué era lo que te preocupaba:
vuelves a entrar en tus zapatos.
Los días vuelven a fluir tranquilos:
y la sonrisa se hace natural.
El frío no está tan frío:
y el café no lo tomas para despertar.
Disfrutas su sabor amargo con dulzura:
y el tiempo ya no te abruma.
Al tiempo:
ya no le falta tiempo.

Y de repente pasa:
ya no recuerdas nada.
Dejas ir eso no tan importante:
el por qué, se hace nube.

Y de repente pasa:
y regresas querido yo.
Gracias a un así:
hoy es día de bienvenida.